Hace años que soy enfermera, siempre trabajando en la sala de algún hospital, viendo cientos de enfermos, su sufrimiento, el de sus familias, su afrontamiento…
Si hay algo de positivo en ser ahora yo la enferma, es el hecho de ver desde todos los puntos de vista la enfermedad y poder empatizar mejor con todos los enfermos que veo diariamente en mi trabajo.
Me gustaría poder tratarles tal como me gustaría que me trataran a mi cuando estoy “al otro lado de la barrera” y lamento que muchas veces no pueda ser así por el exceso de cargas de trabajo. Pero, en lo que está en mis manos, intento tratar a cada uno de ellos de la mejor manera posible.